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TU BESO ME DESNUDA

Sábado 2 de enero de 2010, por Ana Luchx

María Victoria Córdoba expone AL BORDE su poesía, premiada dentro y fuera de Colombia. Publicada en la "II Compilación de Poesía Erótica Lésbica Latinoamericana" por LesVoz (México, 1999).

Agradecemos a Vicky su generosidad al compartir con nosotras parte de su obra, disfrútenla y déjense tocar por ella!

Las fotografías son detalles de la obra "El jardín de las delicias" del artista Paraguayo Ricardo Migliorisi.


Poemas eróticos (1999)


DEL MAR A LA LUNA

Mis senos cantan en tu espalda danzante,

tu voz, escribe, con su guiño, un beso,

mi profundidad de mujer navega en tus aguas

y tu azul picotea el nido de mi néctar.

Aprietas mi cintura y me hundo en tus mojadas playas,

me cuelo como caracola en los arrecifes de tu lengua,

eres caballito de mar trepada en mi mirada,

y enciendo las velas de tus ganas andadas.

El viento se hace brújula,

Porque tu piel dibuja, auroras en la luna

y encuentra una cometa en la punta de mis dedos

con una mariposa amarilla que nos lleva con ella.


VERTE

Te pulso en los instantes del sueño,

Amaso con tu lengua mi libertad

Y en el nocturno de la soledad,

Me lleno, de tus poemas mojados.

Se dilata tu arco iris,

Mis senos fraguan la sonata

Se me pega en el ombligo tu puerto

Y la estrategia de tus labios

Que me sabe sedienta

me… ahora

Me describes con tus manos

una promesa,

yo me acuesto en ella,

desnudo tu sudor sobre tu frente

se que arrullas mis ganas

y en el surco de tus ríos

cae mi aguacero.


TU BESO ME DESNUDA

Me pinto el rostro de azul

con el rosado de las flores

que se confunden con tu piel.

lanzo mi arco iris

y me descuelgo sobre tu ombligo,

armamos este amor de lo prohibido;

y no hay instancias

que reduzcan la miel

a tu sabor, goteante en mi boca;

aquí me quedo con todos los colores

cuando la noche empieza,

encuentro una cascada

y nado a tus caderas;

te amo con la piel del corazón

tu, como siempre

lo desnudas con un beso.

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SUBMARINO

En medio de las rosas y los roces

brechas visibles y escondidas,

se asoman a la ventana;

tus pezones florecen sus corales,

cuando me miras tendiéndome tus puentes,

el sol entra por las rendijas,

vuelvo a hundirme en tu vientre

y en las mareas de tu piel

soy de sal, soy de miel;

te veo más desnuda, cubierta de algas

me ves más liviana nadando a tu oscuridad;

las dos nos escondemos en una ola,

mi submarino tiene una pasajera

susurras en mi oído

yo no susurro

ahora me hundo toda.


SIN MAQUIAVELO

Es todo un orgasmo caminar estas calles

con tu nombre pegado en mi cintura,

si lo gritase quien podría evitar

desnudar mis suspiros,

descorrer mis sentidos,

volar entre los rascacielos,

robarle el verde del arco iris

comerme una begonia amarilla,

fundar una ciudad de poesías,

escurrir de los mares la distancia y poco de ese azul,

hacer una golosa para todas las edades,

ponerle fin a Maquiavelo,

quitar el miedo de los niños y las niñas de andar por ahí,

regalarle una flor a los desiertos,

acabar con los imperios,

despojar la propiedad privada de sentido,

y desarmar con pinceles la tristeza,

pero el escándalo, !ah ese tirano¡

le "robaría la reputación a mi madre"

la tuya, lloraría para siempre,

tu padre le armaría una cárcel a tus alas,

y ya, yo no podría

nadar en tu mirada

ni vería tu poética piel

vertida en mis esquinas,

pidiéndome otra vez, jadéame

con tu lengua de rimas

otra vez, amor mío apaga el frío

que viene de afuera.


Poemas ganadores premios Secretaria Distrital de Integración Social 2006/2009


Desde el molino (2006)

Este quijotesco corazón

rasgador de flores rojas y amarillas

aún, los desiertos

proscribe dos puntos,

nace en la cuenca de mis ojos

tu nombre ...

De madrugada pasan espadas ardientes,

el molino tiene el alma rota

y en la mirada

la luna flota

prendida de un barco de papel.

Se mojan hasta la muerte

los recuerdos,

las fronteras se cuelgan

de las orillas del dantesco escudo

sobre el que Sancho rema;

las horas se van escurriendo,

una partitura se balancea en las nubes

silbando la canción del regreso;

se evaporan los silencios

te veo en la otra orilla,

ya esta amaneciendo.


CINCEL DE ARENA (2008)

Roca cubierta de siglos,

enmienda de derrumbes tallados;

anacoreta de piedra, de pedazos de arena,

de metales heridos, de trozos de madera.

Los ojos, taladran las sobras,

las manos surcan abismos,

descubren distancias absortas,

lejanas

y en el bronce se aparean,

con la fuerza y con las alas de un buitre.

Tocar la hora,

agujerear el ahora,

ser la gruta, que se bebe despacio

burbujea al insomnio, mirando a la ventana

con una espina, metida en las ojeras.

El cincel se detiene

traspasa la recta,

mira el perfil y le sumerge las manos en la espalda;

la gubia convexa y cóncava

la mueca de un verso reteñido

y el afán del aire

respira

un poco de su miedo, entre carcajadas;

la lima, modela con nostalgias

la lanza que danza

en la carne, en la sangre

y en las guerras que rezan

a los amuletos con sus religiones.

Colgado de las arandelas del sol

crepita el horno,

los transeúntes contienen las respiración

se seca la arcilla,

y la contradicción

escurre la cera del molde que reposa

como un felino.

De Policleto a Leonardo

las simetrías labran el agua

y los músculos dormidos reparan

la conciencia paralela

de la piel vagabunda y sedente, de la rebeca;

deseo entre dudas y certezas

que en la ultima vértebra lumbar

es el pozo, en que ella, se baña.

El eco del martillo deja entrar la luz

que traga partituras de huesos y tendones

y un giro de desiertos beduinos

afuera

sus hambres atracan;

con el trépano de quejas perplejas

se arañan la piel

quienes miran

otra roca,

roca y obra

obra.


EVIDENCIAS (2009)

En la rutina del ajedrecista

calcula

las boronas en la mesa,

las sábanas frías que arañan pedazos de hace días,

y las desveladas velas

que rezaron cadáveres.

Afuera camina búsquedas

desliza mariposas salpicadas de trozos amarillos

y se arropa del frío con la luna.

Los ojos de tanto mirar los días

amasan heridas

y encuentran el eco de la sonrisa que los sigue

andando por ahí.

Se tragan sus bocas agitando el aire,

despedazan rumores sobre los rincones

y se entregan para todos los días

con las manos cerradas y los ojos abiertos.

El ángulo gira en la repisa de las fotografías,

es la obra que alberga el índice

de capítulos que no olvidan

aún los afanes dormidos de un hilo

y la tinta seca;

en el primer párrafo describen trozos

de una denuncia por los que ya no están,

pegan la firma de los otros,

y del perdón al olvido

escupen los gusanos;

en el último párrafo,

de frente cabalgan la aventura que ayer fue lo primero

y vuelven con las alas abiertas

para desenterrar

la tierra y el pueblo que los nació y los vio huir;

tierra de los huesos debajo de las cercas,

al lado de los filos,

que van borrando de los caminos huellas

y luego a los caminos;

tierra de frutos minados,

de códigos de barras, de fechas de la resolución reciente

con todos sus prohibidos.

Aquí desplazados ellos, ellas

de la mano siguen las evidencias y su decisión

de escribir en la piel de todas las memorias,

por nuestros muertos ni silencios, ni rezos

no vasta rezar, ya no

aún las sepulturas

no nos basta rezar.

MARIA VICTORIA CÓRDOBA


Contactate con la autora: victoriapoesia@hotmail.com

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